Quinquela Martín
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miércoles, 8 de diciembre de 2021

"Diálogo con el Maestro - El Sexo 2" de Paulo Coelho

(continúo la trascripción de notas de mis conversaciones con J., en el período de

1982 a 1990).


- Ya que tenemos que cambiar nuestra actitud con relación al sexo, ¿cuál es el

primer paso?

- Ya te lo dije: la entrega. Las personas piensan que, antes de permitirse cualquier

placer, necesitan resolver todos sus problemas, y no es exactamente así. Las

personas solo resuelven sus problemas cuando se permiten ser ellas mismas.

Sucede, sin embargo, una cosa muy curiosa: en el acto sexual somos

extremadamente generosos, y nuestra mayor preocupación es justamente con

respecto a nuestra pareja. Pensamos que no conseguiremos darle el placer que

se merece, y a partir de ahí nuestro placer también disminuye o desaparece por

completo.

- ¿No es un acto de amor, como decías?

- Depende. En verdad es un acto de culpa, de encontrarse siempre por debajo de

las expectativas de los otros. En una situación como esa, la palabra “expectativa”

debe ser desterrada por completo. Si estamos dando lo mejor de nosotros

mismos, no hay de qué preocuparse.

Es preciso ser conscientes de que cuando dos cuerpos se encuentran, están

entrando juntos en un territorio desconocido. Transformar eso en una experiencia

cotidiana es perder la maravilla de la aventura.

Si, entretanto, nos dejamos guiar en este viaje, terminaremos descubriendo

horizontes que nunca hubiéramos podido imaginar que existieran”.

- ¿ Existe alguna llave?

- La primera es: tú no estás solo. Si la otra persona te ama, está sintiendo las

mismas dudas, por más segura que pueda parecer.

La segunda: abre la caja secreta de tus fantasías y no tengas miedo de

aceptarlas. No existe un patrón sexual, y tú necesitas encontrar el tuyo,

respetando solamente una prohibición: jamás hacer nada sin el consentimiento del

otro.

La tercera: da a lo sagrado el sentido de lo sagrado. Para eso es necesario tener

la inocencia de un niño y aprender a aceptar el milagro como una bendición. Sé

creativo, purifica tu alma a través de rituales que tú mismo inventas – como crear

un espacio sagrado, hacer ofrendas, aprender a reír junto al otro para romper las

barreras de la inhibición. Entiende que lo que estás haciendo es una manifestación

de la energía de Dios.

La cuarta: explora tu lado opuesto. Si eres hombre, procura a veces pensar y

actuar como una mujer, y viceversa.

La quinta: entiende que el orgasmo físico no es exactamente el único objetivo de

una relación sexual, sino una consecuencia, que puede suceder o no. El placer

nada tiene que ver con el orgasmo, sino con el encuentro.

La sexta: sé como un río, fluyendo entre dos márgenes opuestas, como montaña y

arena. De un lado está la tensión natural, del otro está la relajación completa.

La séptima: identifica tus miedos, y compártelos con tu pareja.

Y, finalmente, la octava: permítete sentir placer. Así como estás ansioso para dar,

la otra persona también quiere hacer lo mismo. Si cuando dos cuerpos se

encuentran, ambos quieren dar y recibir, los problemas desaparecen.

Dice Alejandro Lowen que el comportamiento natural del ser humano es estar

abierto a la vida y al amor. Sin embargo, nuestra cultura nos hace creer que no es

así, que debemos estar cerrados y desconfiados. Pensamos que actuando de esta

manera no seremos heridos por las sorpresas de la vida pero lo que sucede en

realidad es que no la estamos aprovechando nada.

miércoles, 1 de septiembre de 2021

“Los Cuentos” de Paulo Coelho

 

En el monasterio de Esceta, el abad Lucas reunió a los frailes para el sermón.

-Que nunca seáis recordados – les dijo.

-Pero ¿cómo? –respondió uno de los hermanos – ¿es que acaso nuestro ejemplo

no puede ayudar a quien lo necesita?

- En los tiempos en que todo el mundo era justo, nadie concedía importancia a las

personas ejemplares – respondió el abad – Todos daban lo mejor de sí mismos,

sin pretender, con eso, cumplir su deber con el hermano. Amaban a su prójimo

porque entendían que esto era parte de la vida, y no estaban haciendo nada

especial al respetar una ley de la naturaleza. Dividían sus bienes para no tener

que estar acumulando más de lo que podían cargar, ya que los viajes duraban la

vida entera. Vivían juntos en libertad, dando y recibiendo, sin nada que cobrar o

culpar a los otros. Por eso sus hechos nunca fueron relatados, y ellos no dejaron

ninguna historia.

Ojalá pudiéramos conseguir lo mismo en el presente: hacer del bien algo tan

común que no haya necesidad de exaltar a quienes lo practican.

sábado, 24 de julio de 2021

“Nasrudin y el Huevo” de Paulo Coelho

  

Envolvió un huevo en un pañuelo, se fue al medio de la plaza de su ciudad y llamó

a los que pasaban por allí.

- ¡Hoy tendremos un importante concurso! – dijo – ¡Quien descubra lo que está

envuelto en este pañuelo, recibirá de regalo el huevo que está dentro! Las

personas se miraron, intrigadas, y respondieron: -¿Cómo podemos saberlo?

¡Ninguno de nosotros es adivino!

Nasrudin insistió:

- Lo que está en este pañuelo tiene un centro que es amarillo como una yema,

rodeado de un líquido del color de la clara, que a su vez está contenido dentro de

una cáscara que se rompe fácilmente. Es un símbolo de fertilidad, y nos recuerda

a los pájaros que vuelan hacia sus nidos, Entonces, ¿quién puede decirme lo que

está escondido?

Todos los habitantes pensaban que Nasrudin tenía en sus manos un huevo, pero

la respuesta era tan obvia que nadie quiso pasar vergüenza delante de los otros.

¿Y si no fuese un huevo, sino algo muy importante, producto de la fértil

imaginación mística de los sufis? Un centro amarillo podía significar algo del sol, el

líquido a su alrededor tal vez fuese algún preparado de alquimia. No, aquel loco

estaba queriendo que alguien hiciera el ridículo.

Nasrudin preguntó dos veces más y nadie se arriesgó a decir algo impropio.

Entonces él abrió el pañuelo y mostró a todos el huevo.

- Todos vosotros sabíais la respuesta – afirmó – y nadie osó traducirla en

palabras.

Así es la vida de aquellos que no tienen el valor de arriesgarse: las soluciones nos

son dadas generosamente por Dios, pero estas personas siempre buscan

explicaciones más complicadas, y terminan no haciendo nada.

jueves, 17 de junio de 2021

“La Reflexión” de Paulo Coelho

 

Loren Eisley (en “El Alma del Mundo”, editado por P. Cosineau):

 

“A través de cuantas dimensiones deberemos pasar, y cuantas formas de vivir

debemos probar en esta existencia? ¿Cuántos caminos tiene el hombre obligación

de recorrer hasta llegar al punto donde decidió llegar?

“El viaje es difícil, largo, a veces imposible: y a pesar de ello conozco pocas

personas que se hayan dejado detener por estas dificultades. Entramos en el

mundo sin saber bien lo que sucedió en el pasado, cuáles son las consecuencias

que de ello se derivan, y qué es lo que nos puede reservar el futuro. Es como si

nuestros padres estuvieran en una caravana – y, de repente, nosotros nacemos

en mitad del trayecto.

“Procuraremos viajar lo más lejos que podamos. Pero, mirando el paisaje a

nuestro alrededor, sabemos que no será posible conocer y aprender todo.

“Entonces, nos resta recordar todo sobre nuestro viaje para que podamos contar

historias. A nuestros hijos y nietos, relataremos las maravillas que vimos y los

peligros que corrimos. Ellos también nacerán y morirán, contarán sus historias a

sus descendientes, y la caravana aún no habrá llegado a su destino.”


domingo, 9 de mayo de 2021

"Relatos sobre el arte de Enseñar (Parte 2)" de Paulo Coelho

 

Sobre el puente y el puentecillo

(basado en un relato de Silvio Paulo Albino)

Un hombre, después de muchos años de trabajo y meditación sobre la mejor

manera de atravesar el río que pasaba delante de su casa, construyó con unos

troncos sostenidos por cuerdas un puentecillo sobre él. Pero los habitantes de la

aldea raramente osaban atravesarlo, por causa de su precariedad.

Un buen día apareció por allí un ingeniero. Junto con los habitantes, construyeron

un puente, lo que dejó enfurecido al constructor del puentecillo. A partir de

entonces, él empezó a decir a todo quien quisiera oírlo que el ingeniero había

faltado al respeto a su trabajo.

-¡Pero su puentecillo aún está allí!- le respondían los habitantes. -Y es un

monumento a sus años de esfuerzo y meditación.

-Nadie lo usa -insistía el hombre, nervioso.

-Usted es un ciudadano respetado, y le apreciamos mucho. Solo que la gente

encuentra el puente más bello y útil que el puentecillo, ¡qué se le va a hacer!

-¡Pero ese puente está cruzando mi río!

-Pero señor, a pesar de todo el respeto que sentimos hacia su trabajo, debemos

decirle que el río no es suyo. Puede ser atravesado a pié, por barco, a nado, de la

manera que queramos; y si las personas prefieren cruzarlo por el puente, ¿por qué

no se ha de respetar su deseo?

Finalmente, ¿cómo podemos confiar en alguien que, en vez de intentar mejorar su

puentecillo, pasa todo el tiempo criticando el puente?

sábado, 10 de abril de 2021

"Diálogo con el Maestro - El Sexo" de Paulo Coelho

 

-¿Por qué el sexo se transformó en un tabú? 

- Porque es un proceso de alquimia: él transforma en un gesto físico toda una gigantesca manifestación de energía espiritual, llamada amor. “No podemos entender el sexo como lo vemos hoy, como una simple respuesta a algunos estímulos físicos. En verdad, es mucho más que eso, y lleva consigo toda la carga cultural del hombre y de la humanidad. Cada vez que estamos ante una nueva experiencia traemos todas nuestras experiencias pasadas – buenas o malas – y los conceptos que la civilización transformó en reglas. Y esto no puede ser así, es necesario des-condicionar el cerebro para que cada experiencia sexual sea única, así como cada experiencia amorosa es única.” 

Es muy difícil. 

- Mucho. Pero es preciso intentarlo, porque casi todos los seres humanos necesitan mantener esta energía en movimiento. Entonces, lo primero es entender que está compuesta por dos extremos, que caminarán juntos durante todo el acto: relajamiento y tensión. 

¿Cómo poner estos dos estados opuestos en sintonía? Solo existe una manera: a través de la entrega. ¿Cómo entregarse? Olvidando los traumas del pasado y no intentando crear expectativas sobre el futuro, o sea el orgasmo. 

¿Cómo lograrlo? Es muy simple: no teniendo miedo a fallar. A decir verdad, la mayoría de las veces ya entramos en una relación sexual pensando que todo puede salir mal. Pero aunque así fuera, ¿Qué importancia tiene eso? Basta con ser consciente de que tienes que dar lo mejor de ti mismo, y los fallos se transforman en aciertos. En la medida en que la búsqueda del placer se hace con entrega, con sinceridad, sentimos que el cuerpo se va poniendo tenso como la cuerda de un arquero, pero la mente se va relajando, como la flecha que se prepara para ser disparada. El cerebro ya no gobierna el proceso, que pasa a ser guiado por el corazón. Y el corazón utiliza los cinco sentidos para mostrarse al otro. - 

¿Los cinco sentidos? 

- Tacto, olfato, visión, oído, gusto, todos están implicados. Tiene gracia que en la mayoría de las relaciones sexuales, las personas intentan usar apenas el tacto y la visión: actuando así, empobrecen la plenitud de la experiencia. 

- ¿Los dos miembros de la pareja tienen que saber todo eso?

- Si un miembro se entrega por completo, rompe el bloqueo del otro, por más fuerte que sea. Porque el acto de entrega significa “yo confío en ti”. El otro, que al principio está un poco intimidado, queriendo probar cosas que aún no están en juego, queda desarmado con la espontaneidad de tal actitud, y se relaja. Es en este momento cuando la verdadera energía sexual entra en juego. Y esta energía no reside apenas en las partes que llamamos “eróticas” Ella se esparce por el cuerpo entero, por cada hilo de cabello, por cada pedazo de piel. Cada milímetro está ahora emanando una luz diferente, que es reconocida por el otro cuerpo y se combina con él. 

Cuando esto sucede, entramos en una especie de ritual ancestral, que es una oportunidad de transformación. Un ritual, sea el que sea, exige que uno esté listo para dejarse conducir a una nueva percepción del mundo. Es esa voluntad que hace que el ritual tenga sentido.

 - ¿No es muy complicado todo esto? - Es mucho más complicado practicar el sexo como se hace actualmente, como un simple acto mecánico que provoca tensión durante el transcurso y un vacío en el final. Todo lo que es espiritual se manifiesta de forma visible, todo lo que es visible se transforma en energía espiritual, no creo que sea complicado entender eso. Al fin y al cabo, ya nacemos sabiendo que poseemos un cuerpo y un alma. ¿Por qué no entender entonces que el sexo también los posee? 

sábado, 13 de marzo de 2021

"Relatos sobre el arte de Enseñar" de Paulo Coelho

 Parte 1

Confucio habla de los maestros y profesores 

Poco se conoce sobre la vida del filósofo chino Confucio: se cree que vivió entre 551-479 A.C. 

De sus obras conocidas, algunas son atribuidas directamente a él, otras fueron compiladas por sus discípulos. 

En uno de estos textos, "Conversaciones familiares", existe un interesante diálogo respecto al aprendizaje: Confucio se sentó para descansar, y pronto los alumnos empezaron a hacerle preguntas. 

Aquel día el Maestro estaba bien dispuesto, y decidió responder. -Usted consigue explicar muy bien todo lo que siente. ¿Por qué no va hasta el Emperador y habla con él? 

-El Emperador también hace bellos discursos -dijo Confucio. 

-Y los bellos discursos son apenas una cuestión de técnica; ellos no traen consigo la Virtud. 

-Entonces, envíele su libro de poemas. 

-Los trescientos poemas allí escritos pueden ser resumidos en una sola frase: "piensa correctamente". Este es el secreto. 

-¿Qué es pensar correctamente? 

-Es saber usar la mente y el corazón, la disciplina y la emoción. Cuando se desea una cosa, la vida nos guiará hacia ella, mas por caminos inesperados. Muchas veces nos dejamos confundir porque estos caminos nos sorprenden, y entonces creemos que estamos yendo en la dirección equivocada. Por eso yo dije: déjate llevar por la emoción, pero mantén la disciplina de seguir adelante. 

-¿Y usted hace eso? 

-A los quince años, comencé a aprender. A los treinta, pasé a tener la certeza de lo que deseaba. A los cuarenta, las dudas retornaron. A los cincuenta años, descubrí que el Cielo tiene un proyecto para mí y para cada hombre sobre la faz de la Tierra. A los sesenta, comprendí este proyecto y encontré la tranquilidad para seguirlo. Ahora, a los setenta años, puedo escuchar mi corazón sin que él me haga salir del camino. 

Entonces, ¿qué es lo que le hace diferente de los otros hombres que también aceptan la voluntad del Cielo? 

-Yo procuro dividirla con vosotros. Y quien consigue discutir una verdad antigua con una generación nueva debe usar su capacidad de enseñar. Esta es mi única cualidad: ser un buen profesor. 

-¿Qué es un buen profesor? 

-El que examina todo lo que enseña. Las ideas antiguas no pueden esclavizar al hombre porque ellas se adaptan y adquieren nuevas formas. Entonces, tomemos la riqueza filosófica del pasado sin olvidar los desafíos que el mundo presente nos propone. 

-¿Qué es un buen alumno? 

-Aquel que escucha lo que yo le digo, pero adapta mis enseñanzas a su vida y nunca las sigue al pie de la letra. Aquel que no busca un empleo, sino un trabajo que lo dignifica. Aquel que no busca ser notado, sino hacer algo notable.  


viernes, 22 de enero de 2021

“Reflexiones del Guerrero de la Luz” de Paulo Coelho

 

Un guerrero de la luz no cuenta solamente con sus fuerzas, sino también con la

energía de su adversario.

Al iniciar el combate, todo lo que él posee es su entusiasmo y los golpes que

aprendió mientras se entrenaba; a medida que la lucha avanza, descubre que el

entusiasmo y el entrenamiento no son suficientes para vencer: se necesita

experiencia.

Entonces él abre su corazón al Universo y pide a Dios que lo inspire, de manera

que cada golpe del enemigo sea también una lección de defensa para él.

Los compañeros comentan: “¡Qué supersticioso es! Paró la lucha para rezar, y

respeta los trucos del adversario”.

El guerrero no responde a estas provocaciones. Sabe que, sin inspiración y

experiencia, no hay entrenamiento que dé resultado.

viernes, 4 de diciembre de 2020

“Como ahuyentar fantasmas” de Paulo Coelho

 

Durante años Hitoshi intentó - inútilmente - despertar el amor de aquella a quien consideraba ser la mujer de su vida. Pero el destino es irónico: el mismo día que ella lo aceptó como futuro marido, también descubrió que tenía una enfermedad incurable y le quedaba poco tiempo de vida.

Seis meses después, ya a punto de morir, ella le pidió:

- Quiero que me prometas una cosa: que jamás te volverás a enamorar. Si lo haces, volveré todas las noches para espantarte.

Y cerró los ojos para siempre. Durante muchos meses, Hitoshi evitó aproximarse a otras mujeres, pero el destino continuó irónico, y él descubrió un nuevo amor. Cuando se preparaba para casarse, el fantasma de su ex amada cumplió su promesa y apareció.

- Me estás traicionando - le dijo.

- Durante años te entregué mi corazón y tú no me correspondías -respondió Hitoshi - ¿No crees que merezco una segunda oportunidad de ser feliz?.

Pero el fantasma de la ex amada no quiso saber disculpas, y todas las noches venía para asustarlo. Contaba con todo detalle lo que había sucedido durante el día, las palabras de amor que él había dicho a su novia, los besos y abrazos que se habían intercambiado.

Hitoshi ya no podía dormir, así que fue a buscar al maestro zen Bashó.

- Es un fantasma muy listo - comentó Bashó.

- ¡Ella sabe todo, hasta los menores detalles! Y ya está acabando con mi noviazgo, porque no consigo dormir y en los momentos de intimidad con mi amada me siento muy inhibido.

- Vamos a alejar este fantasma - garantizó Bashó.

Aquella noche cuando el fantasma retornó, Hitoshi lo abordó antes de que dijera la primera frase.

- Eres un fantasma tan sabio, que haremos un trato. Como me vigilas todo el tiempo, te voy a preguntar algo que hice hoy: si aciertas abandono a mi novia y nunca más tendré mujer. Si te equivocas, has de prometer que no volverás a aparecer, so pena de ser condenado por los dioses a vagar para siempre en la oscuridad.

- De acuerdo - respondió el fantasma, confiada.

- Esta tarde estaba en el almacén y en un determinado momento cogí un puñado de granos de trigo de dentro de un saco.

- Sí, lo vi - dijo el fantasma.

- La pregunta es la siguiente: ¿cuántos granos de trigo tenía en mi mano?.

 

El fantasma en ese instante comprendió que no conseguiría jamás responder la pregunta. Y para evitar ser perseguido por los dioses en la oscuridad eterna, decidió desaparecer para siempre.

Dos días después Hitoshi fue hasta la casa del maestro zen.

- Vine a darle las gracias.

- Aprovecha para aprender las lecciones que hacen parte de esta experiencia - respondió Bashó.

"En primer lugar, aquel espíritu volvía siempre porque tenías miedo. Si quieres alejar una maldición, no le des la menor importancia."

"Segundo: el fantasma sacaba provecho de tu sensación de culpa: cuando nos sentimos culpables, siempre deseamos - inconscientemente - el castigo."

"Y, finalmente: nadie que realmente te amara te obligaría a hacer ese tipo de promesa. Si quieres entender el amor, aprende la libertad."

 

Paulo Coelho, escritor brasileño.