Quinquela Martín
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jueves, 1 de diciembre de 2022

"Tratando a la sombra roja" de Alejandra Pizarnik

 

su soledad maúlla

ceros y ceros

vertiente de olores ingenuos

retina ante desconocido

las brisas sonantes

retornan picando

su ser de sonrisas

y dientes abiertos

reír en la noche soleada

del vigoroso participio

"Vagar en lo opaco" de Alejandra Pizarnik

 

mis pupilas negras sin ineluctables chispitas

mis pupilas grandes polen lleno de abejas

mis pupilas redondas disco rayado

mis pupilas graves sin quiebro absoluto

mis pupilas rectas sin gesto innato

mis pupilas llenas pozo bien oliente

mis pupilas coloreadas agua definida

mis pupilas sensibles rigidez de lo desconocido

mis pupilas salientes callejón preciso

mis pupilas terrestres remedos cielinos

mis pupilas oscuras piedras caídas

domingo, 13 de noviembre de 2022

"Ser Incoloro" de Alejandra Pizarnik

 

(al conejito que se

comía las uñas)

costura desclavada en mi caos humor diario

repiqueo infinito arpa rayada

cadáveres llorosos mar salino

tu opacidad quitará fuentes de verde jabón

banderines colorados

en mano derecha de uñas comidas

lunes, 16 de agosto de 2021

“Agua de lumbre” de Alejandra Pizarnik

 

Sí. Llueve...

el cielo gime montones desteñidos

sombras mojadas recogen sus trozos

cavidades barrosas tremendas

mezquinas gotas de agua sulfurada

si bien no sé cómo recojo las masas

de ver si me agita la pálida lumbre

tremendo espesor de perros y gatos

las gotas siguen.

domingo, 4 de julio de 2021

“Reminiscencias” de Alejandra Pizarnik

 

y el tiempo estranguló mi estrella

cuatro números giran insidiosos

ennegreciendo las confituras

y el tiempo estranguló mi estrella

caminaba trillada sobre pozo oscuro

los brillos lloraban a mis verdores

y yo miraba y yo miraba

y el tiempo estranguló mi estrella

recordar tres rugidos de

tiernas montañas y radios oscuras

dos copas amarillas

dos gargantas raspadas

dos besos comunicantes de la visión de

una existencia a otra existencia

dos promesas gimientes de

tremendas locuacidades ajenas

dos promesas de no ser de sí ser de no ser

dos sueños jugando la ronda del sino en

derredor de un cosmos de

champagne amarillo blanquecino

dos miradas cerciorando la avidez de una

estrella chiquita

y el tiempo estranguló mi estrella

cuatro números ríen en volteretas desabridas

muere uno

nace uno

y el tiempo estranguló mi estrella

sones de nenúfares ardientes

desconectan mis futuras sombras

un vaho desconcertante rellena

mi soleado rincón

la sombra del sol tritura la

la esfinge de mi estrella

las promesas se coagulan

frente al signo de estrellas estranguladas

y el tiempo estranguló mi estrella

pero su esencia existirá

en mi intemporal interior

brilla esencia de mi estrella!

lunes, 24 de mayo de 2021

"Humo" de Alejandra Pizarnik

 

marcos rozados en callado hueso

agitan un cocktail humeante

miles de calorías desaparecen

ante la repicante austeridad

de los humos vistos de atrás

dos manos de trébol roto

casi enredan los dientes separados

y castigan las oscuras encías

bajo ruidos recibidos al segundo

los pelos ríen moviendo

las huellas de varios marcianos

cognac boudeaux-amarillento

rasca retretes sanguíneos

tres voces fonean tres besos

para mí para ti para mí

pescar la calandria eufórica

en chapas latosas

ascendente faena!

domingo, 9 de mayo de 2021

"DÍAS CONTRA EL ENSUEÑO" de Alejandra Pizarnik

 

No querer blancos rodando

en planta movible.

No querer voces robando

semillosas arqueada aéreas.

No querer vivir mil oxígenos

nimias cruzadas al cielo.

No querer trasladar mi curva

sin encerar la hoja actual.

No querer vencer al imán

la alpargata se deshilacha.

No querer tocar abstractos

llegar a mi último pelo marrón.

No querer vencer colas blandas

los árboles sitúan las hojas.

No querer traer sin caos

portátiles vocablos.

sábado, 10 de abril de 2021

"Árbol de Diana" de Alejandra Pizarnik

 

1 He dado el salto de mí al alba. He dejado mi cuerpo junto a la luz y he cantado la tristeza de lo que nace.

2 Estas son las versiones que nos propone: un agujero, una pared que tiembla…

3 sólo la sed el silencio ningún encuentro cuídate de mí amor mío cuídate de la silenciosa en el desierto de la viajera con el vaso vacío y de la sombra de su sombra

4 Ahora bien: Quién dejará de hundir su mano en busca del tributo para la pequeña olvidada. El frío pagará. Pagará el viento. La lluvia pagará. Pagará el trueno.

5 por un minuto de vida breve única de ojos abiertos por un minuto de ver en el cerebro flores pequeñas danzando como palabras en la boca de un mudo

6 ella se desnuda en el paraíso de su memoria ella desconoce el feroz destino de sus visiones ella tiene miedo de no saber nombrar lo que no existe

7 Salta con la camisa en llamas de estrella a estrella, de sombra en sombra. Muere de muerte lejana la que ama al viento.

8 Memoria iluminada, galería donde vaga la sombra de lo que espero. No es verdad que vendrá. No es verdad que no vendrá.

9 A Aurora y Julio Cortázar

Estos huesos brillando en la noche, estas palabras como piedras preciosas en la garganta viva de un pájaro petrificado, este verde muy amado, este lila caliente, este corazón sólo misterioso.

10 un viento débil lleno de rostros doblados que recorto en forma de objetos que amar

11 ahora en esta hora inocente yo y la que fui nos sentamos en el umbral de mi mirada

12 no más las dulces metamorfosis de una niña; de seda sonámbula ahora en la cornisa de niebla

su despertar de mano respirando de flor que se abre al viento

13 explicar con palabras de este mundo que partió de mí un barco llevándome

14 El poema que no digo, el que no merezco. Miedo de ser dos camino del espejo: alguien en mí dormido me come y me bebe.

15 Extraño desacostumbrarme de la hora en que nací. Extraño no ejercer más oficio de recién llegada.

16 has construido tu casa has emplumado tus pájaros has golpeado al viento con tus propios huesos has terminado sola lo que nadie comenzó

17 Días en que una palabra lejana se apodera de mí. Voy por esos días sonámbula y transparente. La hermosa autómata se canta, se encanta, se cuenta casos y cosas: nido de hilos rígidos donde me danzo y me lloro en mis numerosos funerales. (Ella es su espejo incendiado, su espera en hogueras frías, su elemento místico, su fornicación de nom- bres creciendo solos en la noche pálida.)

20 a Laure Bataillon

dice que no sabe del miedo de la muerte del amor dice que tiene miedo de la muerte del amor dice que el amor es muerte es miedo dice que la muerte es miedo es amor dice que no sabe

21 he nacido tanto y doblemente sufrido en la memoria de aquí y de allá

22 en la noche un espejo para la pequeña muerta un espejo de cenizas

23 una mirada desde la alcantarilla puede ser una visión del mundo la rebelión consiste en mirar una rosa hasta pulverizarse los ojos

32 Zona de plagas donde la dormida come lentamente su corazón de medianoche.

33 alguna vez alguna vez tal vez me iré sin quedarme me iré como quien se va

34 la pequeña viajera moría explicando su muerte

sabios animales nostálgicos visitaban su cuerpo caliente

35 a Ester Singer

Vida, mi vida, déjate caer, déjate doler, mi vida, déjate enlazar de fuego, de silencio ingenuo, de piedras verdes en la casa de la noche, déjate caer y doler, mi vida.

37 más allá de cualquier zona prohibida hay un espejo para nuestra triste transparencia

38 Este canto arrepentido, vigía detrás de mis poemas’ este canto me desmiente, me amordaza.

sábado, 13 de marzo de 2021

"Poema para el padre" de Alejandra Pizarnik

 

Y fue entonces
que con la lengua muerta y fría en la boca
cantó la canción que le dejaron cantar
en este mundo de jardines obscenos y de sombras
que venían a deshora a recordarle
cantos de su tiempo de muchacho
en el que no podía cantar la canción que quería cantar
la canción que le dejaron cantar
sino a través de sus ojos azules ausentes
de su boca ausente
de su voz ausente.
Entonces, desde la torre más alta de la ausencia
su canto resonó en la opacidad de lo ocultado
en la extensión silenciosa
llena de oquedades movedizas como las palabras que escribo.

viernes, 5 de febrero de 2021

“Los trabajos y las noches” de Alejandra Pizarnik

para reconocer en la sed mi emblema

para significar el único sueño

para no sustentarme nunca de nuevo en el amor

 

he sido toda ofrenda

un puro errar

de loba en el bosque

en la noche de los cuerpos

 

para decir la palabra inocente

 

 

viernes, 4 de diciembre de 2020

“La danza inmóvil” de Alejandra Pizarnik

 

Mensajeros en la noche anunciaron lo que no oímos.
Se buscó debajo del aullido de la luz.
Se quiso detener el avance de las manos enguantadas
que estrangulaban a la inocencia.

Y si se escondieron en la casa de mi sangre,
¿cómo no me arrastro hasta el amado
que muere detrás de mí ternura?
¿Por qué no huyo
y me persigo con cuchillos
y me deliro?

De muerte se ha tejido cada instante.
Yo devoro la furia como un ángel idiota
invadido de malezas
que le impiden recordar el color del cielo.

Pero ellos y yo sabemos
que el cielo tiene el color de la infancia muerta.

 

viernes, 30 de octubre de 2020

“Tu voz” de Alejandra Pizarnik

 

Emboscado en mi escritura
cantas en mi poema.
Rehén de tu dulce voz
petrificada en mi memoria.
Pájaro asido a su fuga.
Aire tatuado por un ausente.
Reloj que late conmigo
para que nunca despierte.


viernes, 18 de septiembre de 2020

“La noche” de Alejandra Pizarnik


Poco sé de la noche
pero la noche parece saber de mí,
y más aún, me asiste como si me quisiera,
me cubre la existencia con sus estrellas.

Tal vez la noche sea la vida y el sol la muerte.
Tal vez la noche es nada
y las conjeturas sobre ella nada
y los seres que la viven nada. 
Tal vez las palabras sean lo único que existe
en el enorme vacío de los siglos
que nos arañan el alma con sus recuerdos.

Pero la noche ha de conocer la miseria
que bebe de nuestra sangre y de nuestras ideas.
Ella debe arrojar odio a nuestras miradas
sabiéndolas llenas de intereses, de desencuentros.

Pero sucede que oigo a la noche llorar en mis huesos.
Su lágrima inmensa delira
y grita que algo se fue para siempre.

Alguna vez volveremos a ser.

viernes, 7 de agosto de 2020

“La jaula” de Alejandra Pizarnik


Afuera hay sol.
No es más que un sol
pero los hombres lo miran
y después cantan.

Yo no sé del sol.
Yo sé la melodía del ángel
y el sermón caliente
del último viento.
Sé gritar hasta el alba
cuando la muerte se posa desnuda
en mi sombra.

Yo lloro debajo de mi nombre.
Yo agito pañuelos en la noche
y barcos sedientos de realidad
bailan conmigo.
Yo oculto clavos
para escarnecer a mis sueños enfermos.

Afuera hay sol.
Yo me visto de cenizas.

sábado, 11 de julio de 2020

"Solamente" de Alejandra Pizarnik

ya comprendo la verdad

estalla en mis deseos

y en mis desdichas
en mis desencuentros
en mis desequilibrios
en mis delirios

ya comprendo la verdad

ahora
a buscar la vida

jueves, 2 de julio de 2020

miércoles, 1 de julio de 2020

"Fiesta en el vacío" de Alejandra Pizarnik

Como el viento sin alas encerrado en mis ojos
es la llamada de la muerte.
Sólo un ángel me enlazará al sol.
Dónde el ángel,
dónde su palabra.

Oh perforar con vino la suave necesidad de ser.

lunes, 29 de junio de 2020

"Hija del viento" de Alejandra Pizarnik

Han venido. Invaden la sangre. Huelen a plumas, a carencias, a llanto. Pero tú alimentas al miedo y a la soledad como a dos animales pequeños perdidos en el desierto.

Han venido a incendiar la edad del sueño. Un adiós es tu vida. Pero tú te abrazas como la serpiente loca de movimiento que sólo se halla a sí misma porque no hay nadie.

Tú lloras debajo del llanto, tú abres el cofre de tus deseos y eres más rica que la noche.

Pero hace tanta soledad que las palabras se suicidan.

sábado, 27 de junio de 2020

"El miedo" de Alejandra Pizarnik

En el eco de mis muertes
aún hay miedo.
¿Sabes tu del miedo?
Sé del miedo cuando digo mi nombre.
Es el miedo,
el miedo con sombrero negro
escondiendo ratas en mi sangre,
o el miedo con labios muertos
bebiendo mis deseos.
Sí. En el eco de mis muertes
aún hay miedo.

"Caminos del espejo" de Alejandra Pizarnik

I Y sobre todo mirar con inocencia. Como si no pasara nada, lo cual es cierto.

II Pero a ti quiero mirarte hasta que tu rostro se aleje de mi miedo como un pájaro del borde filoso de la noche.

III Como una niña de tiza rosada en un muro muy viejo súbitamente borrada por la lluvia.

IV Como cuando se abre una flor y revela el corazón que no tiene.

V Todos los gestos de mi cuerpo y de mi voz para hacer de mí la ofrenda, el ramo que abandona el viento en el umbral.

VI Cubre la memoria de tu cara con la máscara de la que serás y asusta a la niña que fuiste.

VII La noche de los dos se dispersó con la niebla. Es la estación de los alimentos fríos.

VIII Y la sed, mi memoria es de la sed, yo abajo, en el fondo, en el pozo, yo bebía, recuerdo.

IX Caer como un animal herido en el lugar que iba a ser de revelaciones.

X Como quien no quiere la cosa. Ninguna cosa. Boca cosida. Párpados cosidos. Me olvidé. Adentro el viento. Todo cerrado y el viento adentro.

XI Al negro sol del silencio las palabras se doraban.

XII Pero el silencio es cierto. Por eso escribo. Estoy sola y escribo. No, no estoy sola. Hay alguien aquí que tiembla.

XIII Aun si digo sol y luna y estrella me refiero a cosas que me suceden. ¿Y qué deseaba yo? Deseaba un silencio perfecto. Por eso hablo.

XIV La noche tiene la forma de un grito de lobo.

XV Delicia de perderse en la imagen presentida. Yo me levanté de mi cadáver, yo fui en busca de quien soy. Peregrina de mí, he ido hacia la que duerme en un país al viento.

XVI Mi caída sin fin a mi caída sin fin en donde nadie me aguardó pues al mirar quién me aguardaba  no vi otra cosa que a mí misma.

XVII Algo caía en el silencio. Mi última palabra fue yo pero me refería al alba luminosa.

XVIII Flores amarillas constelan un círculo de tierra azul. El agua tiembla llena de viento.

XIX Deslumbramiento del día, pájaros amarillos en la mañana.
Una mano desata tinieblas,
una mano arrastra la cabellera de una ahogada
que no cesa de pasar por el espejo.
Volver a la memoria del cuerpo, he de volver a mis huesos en duelo,
he de comprender lo que dice mi voz.