Siente mi corazón una alegría extraña, a flor de piel -vaso de esencia-; aunque yo desnudase su presencia su desnudo integral me cegaría.
Es esta milagrosa sinfonía de mi risa y mi danza, adolescencia en mi sereno rumbo de inocencia, trompo de luz y pétalo de un día.
¡Inquietud de soñar, canción temprana, rosa de cielo y de ilusión, campana que en mi celda interior amor invoca!
Es en mi corazón el goce tanto que si yo intento convertirlo en llanto la risa saltará sobre mi boca.